Reconoce a Papá

¿Has dejado de hablarle a tu papá?

Recuerda que:

DEBES DE DEJAR DE CULPAR A TU PAPÁ DE TU SUFRIMIENTO, ASUME TU PARTE DE RESPONSABILIDAD

Tendemos a culpar a papá de nuestras inseguridades, carencias y frustraciones. Nos convencemos de que la causa de nuestro malestar y sufrimiento tiene que ver con lo que él fue (o es) e hizo. La realidad es que nada ni nadie puede hacernos daño emocionalmente sin nuestro consentimiento. El origen de nuestros problemas no se encuentra en lo que pasa, sino en lo que interpretamos acerca de lo que pasa. Por más doloroso que sea para el ego, hemos de soltar el victimismo. Madurar implica reconocer que somos cocreadores y corresponsables de nuestra vida.

NO INTENTES CAMBIAR A TU PADRE; ACÉPTALO TAL COMO ES

Podemos sentirnos frustrados cuando no cumple con nuestras expectativas ni como a nosotros nos gustaría que fuera. Dado que no nos aceptamos a nosotros tal como somos, nos es imposible aceptar a papá tal como es; esta es la razón por la que, en ocasiones, juzgamos y criticamos su comportamiento. Liberarnos emocionalmente pasa por renunciar a la relación idealizada que nos gustaría mantener con él. Solo así podemos distinguir entre lo que puede darnos y lo que no, aprendiendo a disfrutar del vínculo real que sí está a nuestro alcance.

MIRA AL SER HUMANO QUE HAY DETRÁS DE PAPÁ

Libera a tu papá de la responsabilidad de estar a la altura de tus expectativas. Recordemos que son seres humanos y que, como nosotros, están llenos de miedos, frustraciones y complejos. Es fundamental no olvidar que ellos también fueron niños y que probablemente carguen con una mochila emocional mucho más pesada que la nuestra. Si investigamos acerca de su infancia, así como del tipo de relación que tuvieron con sus propios padres, seguramente verificaremos que sus circunstancias existenciales fueron más adversas que las nuestras. Al quitarle la etiqueta “papá” empezamos a ver al ser humano que hay detrás. Así es como podemos desapegarnos de él, dejando de tomarnos como algo personal su actitud y comportamiento.

VALORA Y AGRADECE TODO LO QUE TUS PADRES HAN HECHO POR TI

Es muy fácil protestar y quejarnos de nuestro progenitor. Por más errores que hayan cometido, cabe recordar que nadie nos enseña a ser padres. Criar hijos es la experiencia más desafiante de la vida. Así, al igual que nosotros, nuestros padres lo han hecho lo mejor que han sabido desde su nivel de consciencia y su grado de comprensión. Además, sus motivaciones jamás han estado guiadas por la maldad, sino por la ignorancia y la inconsciencia. ¿Y si en vez de seguir quejándonos y juzgarlo empezamos a valorar todo lo que han hecho por nosotros? Estar agradecidos es un síntoma de liberación emocional y, en definitiva, de verdadera madurez.

COMPRENDE QUE NO TIENES LOS PADRES QUE QUIERES, SINO LOS QUE NECESITAS

¿Para qué? Para pasar por nuestro infierno personal, tocar fondo, iniciar una búsqueda interior, despertar y descubrir quienes verdaderamente somos. Por lo tanto, en vez de odiar a nuestro progenitor por cómo nos trató, aprovechémoslo para ir más allá de nuestro propio ego y poder así reconectar con el ser, convirtiéndonos en el ser humano que podemos llegar a ser. Solo entonces concluiremos que no cambiaríamos nada de nuestra infancia. Más que nada porque así nos daremos cuenta que fue perfecta tal como sucedió para que hoy seamos el adulto consciente, responsable, libre, feliz y maduro en el que nos hemos convertido gracias al proceso de autoconocimiento realizado.

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on pinterest
Pinterest

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Sucríbete para recibir información directamente en tu correo
Artículos recientes
Testimonios

¿Necesitas una consulta? Pide tu agenda aquí

Pide tu cita

Nos comunicaremos contigo lo más rápido posible para confirmar disponibilidad

X